miércoles, 28 de mayo de 2014

MI PROFESIÓN

La mayoría de las personas que estuvieron acompañando mi proceso de elegir la carrera que quería estudiar, no estuvieron de acuerdo con la decisión que tomé, en especial mis padres, quienes me hacían preguntas como: ¿Estas segura? ¿Por qué no ves otra profesión? ¿Tú de verdad quieres estudiar eso? y algunos comentarios como: “tú eres buena para la matemática”, “no sería mejor una ingeniería”. Creo que cuando decidí estudiar pedagogía infantil, no tenía los suficientes argumentos para explicarles el porqué de mi elección.

Cada día que pasa, cada lectura nueva que hago, las explicaciones de  mis profesoras, me hacen convencer más de que no me equivoqué cuando elegí ésta profesión, y que ahora puedo demostrarle a mis padres, tíos  y a todo el mundo, lo que es capaz de hacer una pedagoga.
Yo no elegí mi carrera por  dinero, ni porque fuera muy nombrada entre las personas, la escogí porque considero que es una de las profesiones que más puede aportar a nuestra sociedad, porque la educación es esencial para el hombre; Si pensamos un  momento, los profesores son los que nos acompañan en todo nuestro proceso de formación, desde que nacemos hasta que morimos. Es en la interacción que tenemos con ellos donde estamos en un constante aprendizaje.

Escogí ser pedagoga porque considero que en esta profesión  puedo encontrar una satisfacción que en  ninguna otra tendré, una satisfacción que nace del hecho de saber que estas ayudando a alguien más a construir las bases de su futuro.

Ayudar, proteger y formar, es lo que como pedagoga quiero hacer cuando termine mis estudios, no puedo esperar tanto tiempo, por eso lo empiezo desde ahora con los más pequeños de la familia. Ayudaré en la orientación y cumplimiento de los procesos de desarrollo, así mismo los protegeré para que este no quede en riesgo. Lo haré esforzándome cada día más, cumpliendo con las actividades necesarias y en constante capacitación.